HERPES GENITAL

Herpes genital

El herpes genital es una infección viral contagiosa que afecta un 30% de la población adulta en los Estados Unidos. Cada año se cree que ocurren unas 500.000 nuevas infecciones. Estas infecciones son causadas por un virus de DNA en la familia Herpesviridae llamado Virus de Herpes Simplex o simplemente HSV in Inglés. Hay varios tipos de HSV pero solamente dos de ellos se sabe que causan síntomas de herpes genital. El tipo 2 de HSV es la causa principal del herpes genital, pero también (aunque raramente) infecta la boca, las manos y los ojos.

El tipo 1 de HSV también puede causar herpes genital, sin embargo usualmente causan lesiones de herpes o ampollas en los labios y la boca (a menudo llamados lesiones de fiebre o de resfriado).


Síntomas comunes

Hay un grupo de síntomas asociados con el herpes genital. Estos síntomas pueden variar enormemente en manifestarse y en la gravedad entre persona y persona y pueden incluir lo siguiente:

  • Un brote incluyendo una o varias lesiones o ampollas en el pene, escroto, vagina, cerviz, ano, nalgas y raramente en todo el cuerpo.

  • Dolor/malestar alrededor en los genitales, nalgas o las piernas.

  • Glándulas linfáticas inflamadas en el ingle.

  • Comezón o ardor al orinar.

  • Fiebre y/o

  • Sentirse decaído.

Los síntomas del primer episodio de herpes genital generalmente aparecen de 2 a 30 días después de exponerse al HSV y pueden durar en promedio de 2 a 3 semanas. Muchas personas que están infectadas recientemente con HSV ignoran los síntomas porque son leves o porque desconocen la posibilidad de infectarse.

En la mayoría de las personas, el virus HSV se reactivará de tiempo en tiempo y causar síntomas. Los síntomas de éstos episodios recurrentes generalmente son mas leves que aquellos del primer episodio y típicamente duran una semana. A pesar que algunas personas con herpes genital reportan que las preocupaciones, otras enfermedades o la menstruación comienzan un brote de herpes genital, esos nuevos episodios no se pueden predecir. En algunos casos una quemadura de sol en el sitio de un brote anterior puede traer como consecuencia un nuevo episodio de herpes genital.


Transmisión

El herpes genital se contagia por el contacto directo, íntimo de la piel y las membranas mucosas. Las membranas mucosas de la vagina, pene (uretra) y el ano son especialmente susceptibles a la infección. El virus HSV tipo 2 también se puede transmitir de los genitales a la boca y ojos, sin embargo sucede raramente.

Las personas que tienen herpes genital están mas a riesgo de transmitir el virus cuando las ampollas están presentes (incluyendo el tiempo durante el cual las ampollas se secan y fragmentos de ellas finalmente se caen). Estudios recientes han mostrado que las personas que tienen herpes genital también pueden transmitir el HSV incluso cuando las ampollas no están presentes. Estos estudios han mostrado que las personas con HSV son infecciosos y pueden pasar el virus en un 1 a 5% de los casos cuando NO tienen las ampollas u otros síntomas.


Prevención

  • La abstinencia de toda actividad sexual con otros es la forma mas segura de evitar adquirir o transmitir el herpes genital.

  • Claramente se recomienda evitar el acto sexual durante todo el período de duración del brote de herpes.

  • Para aquellos que decidan tener actividad sexual durante los brotes, se recomienda el uso de condones correctamente y consistentemente para reducir la posible transmisión.
    Por favor tome nota: los condones no son tan efectivos en prevenir la transmisión del herpes de la misma forma que pueden prevenir otras enfermedades de transmisión sexual ETS. Esto se debe a la variedad de sitios infecciosos de herpes que potencialmente pueden pasarlo y que pueden no estar cubiertos o protegidos con condones como la labia vaginal o el escroto.

  • Si usted tiene herpes (incluso si no tiene un brote) dígalo a su pareja o parejas antes que tengan actividad sexual. Informe a sus parejas de la posibilidad de transmisión y negocie con ellas una estrategia de reducción de riesgos.

  • Si usted NO tiene herpes pregunte a su pareja si tiene herpes ( o cualquier otra enfermedad de transmisión sexual )y negocie una estrategia de reducción de riesgos. Si la situación con respecto al herpes u otras ETS se desconoce, vayan juntos para hacerse un examen.


Diagnóstico

  • Un cultivo viral usando muestras de fluido de una lesión sospechosa detecta el crecimiento o falta de crecimiento del HSV. Las muestras deben recogerse dentro de los 2 días siguientes a la aparición de la lesión. Este método no siempre es confiable particularmente en asegurar de forma concluyente que alguien NO tiene el virus HSV.

  • Una prueba de sangre puede detectar los anticuerpos al virus HSV (la respuesta del cuerpo a la infección). Una prueba de anticuerpos Positiva significa que la persona está infectada con HSV y que es contagiosa en ciertos períodos. La prueba no determina cuándo la persona quedó infectada con HSV ni tampoco qué parte del cuerpo se infectó (como por ejemplo el ano, la vagina, el pene o el recto).

Actualmente la prueba de sangre solo se obtiene en ciertos lugares.

Tratamiento

No existe cura para la infección con herpes. Los medicamentos antirretrovirales pueden disminuir los síntomas y reducir el número de brotes repetidos.

Complicaciones

Las infecciones con herpes genital no causan inhabilidad permanente o daño permanente de algún tipo en adultos saludables. En personas que tienen sistemas inmunológicos suprimidos, el HSV puede ocasionar brotes de larga duración y muy severos.

Además mujeres en embarazo con herpes activo pueden pasar el virus a sus criaturas en el vientre o al momento de nacer. Una mujer en embarazo que tiene su primer brote de herpes genital puede pasar el virus al feto y puede tener un riesgo mayor de parto prematuro. La mitad de los bebés infectados con herpes mueren o sufren de daños neurológicos. El medicamento Acyclovir puede ayudar enormemente en mejorar las posibilidades para los bebés con herpes congénito. Esto ayuda siempre y cuando se traten los pacientes de forma inmediata. La detección temprana y el tratamiento pueden reducir las complicaciones de forma considerable.

Las posibilidades de infección para el recién nacido durante el parto dependen en gran medida si la madre está pasando por un brote repetido o es su primer brote. Si la madre está experimentando su primer brote cerca o al tiempo de tener el parto por vía vaginal, el riesgo de infección para la criatura es de uno de cada tres. Si el brote es un caso repetido, el riesgo de infectarse para el bebé es muy bajo (menos de uno en 30). Debido al peligro de infección para el bebé el médico llevará a cabo una operación cesárea si las lesiones de herpes se detectan dentro o muy cerca del canal vaginal antes del parto. Algunos doctores harán un cultivo viral en el momento del nacimiento para detectar si hay fragmentos del virus en aquellas mujeres que han tenido brotes de herpes genital en el pasado.

Es importante recordar que la mayoría de las mujeres con herpes genital no presentan señas visibles de infección activa con el virus durante el parto. Ante la falta de síntomas de una infección activa los bebés pueden nacer de forma segura por vía vaginal.